Claudia

Como esto por suerte no es un curriculum laboral convencional,  no comienza con los estudios cursados, sino mirando más atras, a los primeros años de vida, cuando los maestros fueron padres y madres,  tios y tias,  hadas madrinas  y amigos que  a una le mostraron un mundo sensible y factible.  Como adulto lo mas dificil es que esa fantasía no sea sustituida por la obligacion  sino por el placer de crecer. En el corralito, Claudia solía cantar al son de una pequeña radio fabricada por el padre o acompañando la voz de la madre cantando en lengua italiana. Nada le habia adelantado a esa niña que pronto se despediria de su infancia en Argentina, en el ùltimo asado familiar, y que como siempre seria cantando folklore local, pero esta vez con la tristeza de los grandes temblando en las gargantas. A los 5 años  emprende con sus papis un viaje de ida hacia otros horizontes para la familia, en un enorme barco llamado  “Augustus”, exactamente al reves de la gran inmigracion, ya que eran los finales de la decada del 60, y era su padre argentino el que emigraba a las tierras de su esposa italiana. Al terminar el cruce del Océano Atlántico se abrió para ellos un Mediterraneo desconocido pero no temido, donde la pequeña transcurriría los veranos con los tios maternos, mientras  sus años escolares fueron cursados en el norte de la Peninsula, en el Piemonte donde habia trabajo, durante toda la decada de los ´70.  A los 7 años gana un concurso de canto representando a su ciudad en el Zecchino D`Oro, el afamado coro de niños de la ciudad de Bologna. Estudia piano de los 9 a los 12 años, cuando intuye, sin embargo,  que la guitarra la acompañaria mejor en el repertorio popular que quiere cantar. Es asi que recibe de regalo una preciada guitarra de madera pura argentina, enviada por la tia paterna.

La tímida adolescente se nutre de la rica poesía de los cantautores de esos años contestatarios posteriores al Mayo frances. Se trataba de una especie de trova italiana que la inspira a dar forma a sus propios sentimientos  y empezar el largo enamoramiento por las palabras. En su dia a dia tiene la natural experiencia de respirar lo antiguo y lo moderno, en el pueblito medieval cuyas antiguas celebraciones llevan siempre a la gente a reunírse para tocar y cantar. Pero la mezcla familiar le da a la niña el acceso  tanto al dialecto de los coros alpinos, como al apasionado repertorio  napolitano, siciliano, calabres , y de la Puglia materna, permitiendole  aprender a amar la diversidad norte / sur que tanto aportaría a su actual busqueda musical .

El marco ideal para esa riqueza cultural fue el pueblo de Ivrea, a 30 km de Turín, donde cantó cada domingo en las iglesias medievales, y se rodeó de las tradiciones teatrales que acompañaban la celebracion del histórico “Carnevale Eporediese”. A fines de los ´70 comenzaron a llegar a Italia grupos de musicos exiliados de la lejana América Latina, que interpretaban música andina. Ese interesante fenomeno la acerca nuevamente a la olvidada lengua de sus origenes.

A los 15 años, de vuelta definitivamente en Buenos Aires junto con su familia, dedica el primer año a aprender los fascinantes ritmos folklóricos argentinos en guitarra.  No habla el castellano fluidamente como en la infancia, lo entiende con dificultad,  y a pedido de los argentinos amantes de la musica italiana, sigue cantando canciones en esa lengua en las fiestas familiares que se celebraban en Lanús, la zona al sur de la ciudad de Buenos Aires, tierra de todos los inmigrantes y descendientes italianos de la familia materna. En el secundario forma parte del coro del Colegio Faustino Sarmiento como mezzo-soprano en repertorio clásico y popular.

Frente a los cambios y a los desarraigos de su vida, manejar el lenguaje humano verbal y no verbal se había tornado una necesidad vital de comunicación. Asi va llegando a la necesidad de expresarse con el cuerpo en movimiento.

Aunque desde muy pequeña había querido bailar con tutú por un lado pero también con zapatitos de flamenco, para ella la danza recién llegó a fines de la década del 80, tiempos del auge de experiencias como la danza armonizadora y la danza jazz, pero sobretodo a lo largo de los años ´90 con la pasión por las pistas de musica centroamericana que florecieron por todo Buenos Aires.

La danza y la musica árabe increiblemente llegan por primera vez de la mano de una apasionada bailarina de salsa, una amiga Iraní con una historia de desarraigos muy parecida a la suya,  que  la llevó a los primeros “salsodromos” , y que para pre-calentar antes de salir enseñaba pasos de danza árabe a las amigas.  Se mantiene interesada por otras actividades de movimiento como el yoga, el tai-chi, la elongación y el ciclismo.

Después de sus estudios de Profesorado para la enseñanza de los idiomas Ingles e Italiano, consiguió una formación en Psicología Social. Luego llegó el postgrado en Danza Movimiento Terapia, una disciplina que se abrió en la educacion formal en el año 2005 en Buenos Aires de la mano de la bailarina, doctora en psicología y filósofa Maralia Reca. Este campo aportaba una nueva integración de sus intereses por el movimiento humano, la docencia y la salud. Llegó la necesidad de un entrenamiento en danza Contemporánea en los talleres del Teatro San Martín, pero sobretodo, desde el año 2003, comenzó a elegir las dos vertientes de la danza que le interesarian mas tarde tambien desde lo musical: la danza oriental y su expresion arabe andaluzadel periodo hispano medieval , como tambien la mas contemporanea fusion con el flamenco. En la primer disciplina se inicia de la mano de Lucia Ferreccio y en la segunda con la creadora en Argentina del flamenco descalzo, Valeriè Romanin, con la cual inició tambien danza sevillana.

Junto con Lucia Ferreccio, formada en musica  y luego con los profesores de derbake Setrak y Miguel Abraham,  Claudia se adentra en la ejecucion de ritmos orientales. En el mismo estudio de danza se forja el sueño de introducir melodias mediterraneas en la muestra final de las alumnas de danza de esa profesora,  sobre la base de la percusion con derbake, riqq y crótalos , a menudo tocando en las clases semanales como soporte de la  danza y de la práctica  audio-perceptiva. Asi nace Samarkanda, grupo de danza y percusión de Medio Oriente del que fue co-fundadora, realizando varias actuaciones entre el 2004 y el 2006 en Buenos Aires y en Pinamar.  En esas actuaciones en playas y teatros , la danza, la percusion y las canciones en italiano y griego interactuaban en el mismo espectaculo.

En el 2005 participa junto con Bernardo Rotelli , actual integrante de SeinTempu, en el grupo vocal instrumental del Club Sirio Libanés, donde acompaña al coro en derbake, crótalos y guitarra.

Mas tarde encuentra una fusión de varias danzas y formas musicales que le interesan, junto con la profesora y bailarina Myrna, la cual trajo el estilo de danza Tribal Americano a Argentina.  Con ella estudia durante el año 2007 y 2008, ademas de talleres de danza estilo tribal con y sin crotalos con Georgina Distaso y  de Bellywood con Carolina Emmanueli (Nanda). Sigue disfrutando las clase especiales de zambra y danzas gitanas de la India con Valeríe Romanin, cuando ésta, su querida profesora ya radicada en Londres, viaja para seminarios intensivos a Buenos Aires.

Toma algunas clases de tecnica asica de canto con Cristina Persico y Laura Liss, pero sobretodo afina su oido constantemente escuchando el enorme repertorio de referentes femeninas en canto del Mediterraneo, desde Grecia, Turquia, paises arabes del norte de Africa, y cantantes de musica popular del sur y centro de Italia.

La guitarra como acompañamiento ritmico de sus canciones ya parece no alcanzar, y esa nueva musicalidad empieza a tomar una nueva forma cuando en junio del 2006 acepta el desafio de estudiar violin con Sami Abadi hasta el 2007, con un violin de niños prestado por una vieja amiga.

Desde el 2007 hasta el 2011 hizo sus estudios de violin con Guillermo Wienke en repertorio étnico, interesandose principalmente por la musica de origen árabe, turco y balkanico. Mas tarde llegará tambien otro instrumento de cuerdas,  una rara bandurria  tenor usada, que tiene su origen en Valencia pero que  tiene la reminiscencia de la mandolina o un laud  mediterraneo. A finales del 2011 retoma sus estudios de Violín con Sami Abadi.

Desde el 2011 es alumna de percusión y danzas populares del sur de Italia de Cecilia Arenillas

En el grupo SeinTempu está abocada a una recreación de voces representativas de las distintas etnias que habitaron el Mediterráneo desde el medioevo hasta la actualidad, en particular las que estuvieron en contacto con la cultura arabe. Se trata de una búsqueda de poemas y repertorio musical que la lleva a revisar la historia, ya que esos ricos periodos de “contaminación” cultural son anteriores a la formación de los estados modernos tal como están establecidos hoy.

En ese camino pudo hacer amistad  a la distancia, con el grupo musical siculo-árabe “Milagro Acustico” dirigido por Bob Salmieri. También la honra la amistad establecida con la cantante griega Kristi Stassinopoulu para quien tradujo el album Echotropia al español. En cuanto a la música del sur de Italia también se siente responsable de difundir artistas como Simone Carotenuto e i Tamorrari del Vesuvio cuya música se encargó de hacer sonar en el 2012 en radios de Buenos Aires. Con estos artistas comparte el sentimiento y la intuición de que la sonoridad de las minorias linguisticas refleja las raíces de los pueblos de manera mas auténtica que la lengua unica y oficializada de un pais. La danza, la música y la poesía son esos caminos por los que esta cantante seguirá aportando su impronta a SeinTempu.

Comentanos algo...

Comentario

Los comentarios están cerrados.